Seleccionar página

Roma Ardiendo 2.0

16/06/2026

Sé que muchos detestan los discursos de asustaviejas, y los medios mainstream se dedican a desmoralizarnos. Cada día hablan de atentados terroristas, robos violentos, violaciones, catástrofes ambientales, juicios por corrupción, bombardeos mutuos y, de nuevo, otra posible pandemia (el hantavirus). Todo esto sirve al Sistema, porque la reacción popular consiste en dar las gracias por las migajas, pensar que podríamos estar peor, y pedirle al propio Sistema que nos proteja (de él mismo). Frente a ese chantaje emocional, hablaré de realidades concretas que sirvan como trampolín para la militancia patriota, así como Juan Manuel de Prada escribió su ‘Enmienda a la totalidad’.

Llevamos 50 años perdiendo población porque no tenemos hijos, por ejemplo, los abortamos: más de 3.000.000 en España y 80.000.000 en todo Occidente. La soltería juvenil es del 45%, según Pew Research Center, y la familia natural ha sido atacada ideológicamente desde todos los flancos. The Guardian del 25/5/2019 publicó que las mujeres sin hijos son más felices, mientras el feminismo denosta la maternidad por ser un ‘rol heteropatriarcal’. A los hombres se les dice que el romanticismo es cosa del pasado (openDemocracy 1/7/2013), e incluso opresivo (The Current 16/5/2024). La vivienda ha subido un 3.000% en 50 años en España, según el INE, lo cual es inviable para formar familias, con además un ‘precariado’ extendido. Y el precio del combustible o los alimentos, disparado. De fondo, la guerra de sexos iniciada con las leyes de género de Zapatero, espanta a los hombres de la pareja estable por una desigualdad legal. Con casi ¾ de los matrimonios que acaban en divorcio porque hemos olvidado qué es el amor, pero tampoco sabemos qué es un hombre o una mujer. A la baja natalidad se suma la propaganda por el mestizaje, sobre todo de chicas europeas con subsaharianos, en campañas de Benetton o H&M, y una inmigración masiva que no deja de aumentar. A este ritmo, nos quedan un par de generaciones para seguir siendo europeos. Y que ha acabado en los actuales altercados de Belfast.

Este es el fenómeno central, porque sin población autóctona no existe nada, pero tenemos más crisis. BBVA-Ivie constata una pérdida del 20% de capital social desde la crisis de 2.008 (redes de confianza y cooperación). Mientras un estudio de la OCDE 2.024 dice que solo un 37% de los españoles tiene una confianza alta en el gobierno. Nadie se fía de nadie, sumándole a esto una competencia darwinista del capitalismo, que normaliza esa angustia existencial. La corrupción política ha hecho desaparecer más de 90.000 millones de euros anuales en España (The cost of corruption across EU), que son entre 179.000 y 990.000 millones de euros al año en términos de PIB en todo Occidente (RAND Europe). Luego dicen que tenemos la deuda pública en un 140% del PIB español. Tuvimos la oleada de heroína de los ‘70 y ‘80, documentada por Proyecto Hombre, y ‘la ruta del bakalao’. El cannabis ha sido al menos probado por el 27’5% de jóvenes, el alcohol lo consume el 76,4% de la población y el tabaco un 39% (EDADES 2.022). Con otras adicciones posmodernas a redes sociales o videojuegos (EDADES 2.020). Los opioides se han convertido en un problema de salud pública en Estados Unidos. Se defrauda el 18’6% del PIB español, según Caixabank Research, por evasión fiscal, servicios sin factura o mercados ilegales (en Occidente es el 12% del PIB). Cerca del 25% de hombres occidentales ha acudido a la prostitución alguna vez y la juventud ronda la decena de parejas sexuales por persona. Este párrafo bien concluye que esa mezcla de hedonismo, egoísmo liberal, relativismo moral y materialismo solo genera personas estructuralmente corruptas. Mediante desmoralización, fraudes, cleptocracia o vicios nocivos.

También consumimos más fármacos que nunca, mientras suben los porcentajes de cánceres, enfermedades mentales, usuarios de lentes, obesidad, infartos, y baja la fertilidad. Parece que haber perdido el sentido de lo natural nos pasa factura. La cultura está igual: 50 sombras de Grey ha sido un éxito mundial, el arte expone figuras deformes e inodoros en la pared, y los audiovisuales españoles se centran en figuras marginales. Al lado de ‘Aida’, ‘La que se avecina’ o ‘Torrente’que ridiculizan al patriotismo español. Con una situación cotidiana entre anomia, fatiga crónica y pantallización, que también daña el desarrollo integral de los niños. A la vez que la economía vive de pelotazos inmobiliarios, timo de las preferentes, tarjetas black y ‘capitalismo de amiguetes’, con pymes y autónomos confiscados a impuestos. Generalizándose el ‘enchufismo’ por encima del mérito. Entre toda esta salsa aparecen tipos como Villarejo, Samantha Hudson, Epstein o Licio Gelli. O una Sara Santaolalla produciendo ideología de masas todas las mañanas durante varias horas. Como culminación de todo esto, Eurovisión se consagra como una fiesta a la obscenidad.

Pero también tenemos al campo arruinado, el entorno rural vaciado, miles de ancianos mueren abandonados, nuestra industria se marcha a los BRICS o las fronteras se encuentran desprotegidas, por eso proliferan las no-go zones (900 en toda Europa, según el Migration Research Institute de Budapest). Asimismo, los ladrones y violadores son presentados como víctimas de la cultura occidental. El coeficiente intelectual ha bajado hasta un 15% en 50 años, en un contexto de fracaso escolar y absentismo laboral alarmantes, con titulaciones universitarias devaluadas frente a las grandes cátedras de siglos pasados, generando ‘idiotas funcionales’ con mucha práctica pero sin fundamentos sólidos. Ya solo un 14’4% de españoles se declara ‘católico practicante’, según el CIS 2.018, pero no porque se crea en otras cosas, sino porque no creen en nada (nihilismo). Detrás de grandes medios de comunicación con solo un 31% de credibilidad, según Reuters Institute 2.025, mientras el sistema educativo se preocupa más por fabricar “buenos demócratas posmodernos” que en mejorar el currículum de sus alumnos. Y pasamos de curso con asignaturas suspendidas.

Todo esto alimenta el rechazo al Sistema y la polarización política, porque ya nada funciona. Con el telón de fondo de que Occidente ha perdido la guerra de Ucrania, huyó de Afganistán, no doblega a Irán y fue expulsado en gran medida de los recursos de África. A lo que China ocupó ese vacío como agua de mayo. Este texto debería pincharnos en el alma porque nuestra población desaparece, nuestra sociedad se hunde, nuestro poder cambia de manos y somos seguramente los últimos de Occidente. Después de nosotros seremos repúblicas islámicas, narcoestados incipientes como en Bélgica, con conflictos étnicos diarios, una esclavitud económica china o bien esa tecnocracia orwelliana que quiere el globalismo, usando como excusas el cambio climático, la lucha contra el terrorismo o las pandemias. Sin desdeñar una supuesta invasión extraterrestre (proyecto Blue Beam).

Relacionad0

Las placas de Becerril de la Sierra

Con poco más de 6.700 habitantes la localidad madrileña de Becerril de la Sierra está en el “candelabro”, que diría la choni-glam de...

Una trinchera le espera

No, no soy economista, pero mi Bachillerato me da pasa saber leer —aunque confieso públicamente que he sido incapaz de pasar de la página...

Diamantes en bruto 

Considero oportuno abordar una temática que en nuestros círculos se encuentra latente, o comentada con la boca pequeña, pero que poco se...

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SI TIENES CUALQUIER DUDA
ESCRÍBENOS AQUÍ

Te escuchamos, estamos a tu disposición para que nos transmitas propuestas, noticias y cualquier otra cosa que consideres importante. Forjar el futuro es cosa de todos.