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Eduardo Cañada Navarro, policía nacional, de Burjasot, asesinado por ETA en San Sebastián 1983.

Sucedió el 15 de diciembre de 1983 en San Sebastián. El agente de la Policía Nacional Eduardo Cañada Navarro, natural de Burjasot, moría asesinado en San Sebastián. Pertenecía a las Compañías de Reserva General trasladadas al País Vasco con motivo del Plan ZEN (Zona Especial Norte). A mediodía de ese día el agente Eduardo Cañada Navarro patrullaba la zona del bulevar donostiarra junto a su compañero Clemente Medina Monreal. Sobre las 12 fueron tiroteados por dos individuos vestidos con uniformes de la Policía Municipal. Eran dos etarras disfrazados, quienes actuaron disfrazados con uniformes robados. Los terroristas usaron esta indumentaria para poder acercarse sin despertar sospechas a los agentes de la Policía Nacional que patrullaban, y poder dispararles a traición con mayor facilidad.

El agente Cañada Navarro murió en el acto, su compañero Clemente Monreal quedó gravemente herido al recibir una bala en la boca. Los agentes fueron atendidos por las empleadas del comercio “Sederías de Oriente” situado en el lugar del atentado y que trataron de tapar las hemorragias de los agentes con toallas y por un practicante de medicina que pasó por el lugar. La ambulancia tardó bastante en llegar. Finalmente, el agente Monreal pudo salvar la vida afortunadamente pero el agente Cañada Navarro había fallecido.

Los terroristas huyeron a pie y luego en un coche robado. Los asesinos fueron los etarras Pablo José Gómez Ces y Rafael Echebeste Garmendia. Otro etarra Pedro Briones Goicoechea conducía el coche con el que huyeron los asesinos.  Gómez Ces fue detenido en Italia en 1987. Echebeste Garmendia moriría en agosto de 1987 junto a la también etarra María Teresa Pérez Server al hacer explosión el coche bomba contra la Policía Nacional que estaban preparando. Briones por su parte fue condenado a 26 años de cárcel pero vergonzosamente sólo cumplió cuatro antes de ser puesto en libertad. El funeral por el agente Eduardo Cañada Navarro se celebró en la Catedral del Buen Pastor de San Sebastián, tras ser expuestos sus restos en el Salón del Trono del Gobierno Civil, el 16 de diciembre. Fue presidido por el ministro del Interior José Barrionuevo.

Descanse en paz, como todas los asesinados por el terrorismo. Otro más de los agentes de nuestra tierra valenciana, caídos por España en Vascongadas. Por cierto, desde aquí aprovechamos para expresar que ya es hora de que el agente Navarro Cañada reciba el reconocimiento que merece en Burjasot.

Rafael María Molina