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Agente Miguel Mateo Pastor, natural de Elda. Asesinado en Ordicia (Guipúzcoa) 1983

El 2 de febrero de 1983 moría asesinado por ETA, en Villafranca de Ordicia, Guipúzcoa el agente Miguel Mateo Pastor, natural de Elda, Alicante, uno de los muchos agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado de origen valenciano, caídos en Vascongadas en defensa de España. Pasadas las 20:30 horas de ese día dos coches Talbot 150 del Grupo Antiterrorista Rural, GAR, de la Guardia Civil que se dirigían a la citada localidad guipuzcoana, desde su cuartel en Tolosa, sufrieron un atentado terrorista, cuando tomaban un cruce que llevaba a la carretera general. A la altura del Km 422,50 de la N-1, el vehículo más atrasado, en el que viajaba Miguel, fue alcanzado por dos proyectiles disparados con un lanzagranadas, por un grupo numeroso de terroristas de ETA, ocultos en la ladera de un monte.

El coche fue alcanzado en una puerta y en el techo y empezó a incendiarse.  El agente Mateo Pastor murió en el acto. Sus compañeros, algunos de ellos heridos de gravedad, salieron de los coches y entablaron un tiroteo con los etarras, impidiendo al menos que los terroristas pudieran rematar a los agentes del vehículo alcanzado, como había sido su intención. Algunos agentes supervivientes describieron la situación que se vivió como “un infierno”. Los etarras escaparon rápidamente, aprovechando la oscuridad en la zona.

Murió el agente Miguel Mateo Pastor y otros dos agentes, Custodio Contreras de la Rosa (natural de Jaén) y José Bueno Fernández (natural de Súria, Barcelona), quedaron heridos de gravedad en el abdomen, piernas y brazos y en la cabeza, respectivamente, aunque afortunadamente pudieron recuperarse. Años más tarde la Justicia condenó como autores materiales de este atentado a los terroristas Pedro José Picabea Ugalde e Iñaki Bilbao, aunque participaron varios etarras más que no han sido identificados. Al parecer otro de los que participó fue José Miguel Bustinza Yurrebaso “Iván”, etarra que moriría en un enfrentamiento con la Guardia Civil en Bilbao, en 1997.

El cabo Miguel Mateo Pastor era natural de Elda y tenía 24 años. Procedía de una familia de tradición militar y era soltero.  Años más tarde, el 12 de octubre de 2010, día de la Hispanidad, se inauguró un parque en Elda, en su memoria, con un monolito en su honor, con una placa. Descanse en paz.