Se acerca el 1 de mayo y sus bochornosos sainetes de papadas agradecidas. Buen momento para subrayar que en el actual panorama desolador del sindicalismo español todavía existe un sindicato como UNT verdaderamente preocupado por la defensa de la justicia social que no ha vendido su alma al mundialismo y sus vacías ideologías. Aún hay esperanza para los trabajadores españoles.
El renacimiento estético del cristianismo: una danza de máscaras en el crepúsculo de la Generación Z
Un viento extraño recorre las almas jóvenes de nuestro tiempo. En medio del vacío digital y de la corrección política que todo lo vuelve...

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